Todo lo que no sabes sobre vehículos industriales

Cuando se trata de comprar vehículos industriales de segunda mano, hay que tener los cinco sentidos alerta. Se pueden encontrar auténticas gangas y disfrutar de vehículos en perfecto estado, como los vehículos de segunda mano de Motormain, a un precio que en ocasiones llega a estar incluso a la mitad de su valor real. Pero para ello la búsqueda debe ser detallada y tener muchas cosas en cuenta.

Hay mucha gente que cree que el sector de los vehículos industriales de segunda mano nunca va a estar en crisis y siempre va a disfrutar del éxito, pase lo que pase. Pero lo cierto es que no es así, y que debido a la actual crisis económica que todavía estamos sufriendo desde que comenzase a finales de 2007, ha hecho que las ventas de estos vehículos hayan caído tanto que ya empieza a ser insostenible.

Se podría decir que la venta de los vehículos industriales de segunda mano es la que ha permitido que a día de hoy todavía se sigan vendiendo este tipo de vehículos que cada vez son menos demandados, y que esta parte dentro del sector de la automoción se mantenga con vida.

¿Qué hay que tener en cuenta al comprar vehículos industriales de segunda mano?

Si te vas a comprar un vehículo industrial en el mercado de ocasión, tienes que tener claro cuáles son los mejores modelos y los que se adaptarán de una mejor forma a lo que buscas. Aquí lo más adecuado es informarse adecuadamente a través de Internet o pedir consejo a un profesional que entienda de lo que habla.

Centrándonos ya en el propio vehículo, debes tener en cuenta que tanto los acabados exteriores como los interiores tienen la misma importancia. Debes asegurarte de que tanto la chapa como la pintura estén en perfecto estado, así como que no exista ninguna luna estropeada y que los tubillos no estén dañados.

Si lo que estás buscando es un camión, debes saber que lo que más desgaste suele sufrir son los neumáticos. Presta atención y asegúrate de que no estén demasiado desgastados. Como mínimo, deberían estar al 50% de su uso y no deben presentar irregularidades.

Lo siguiente será revisar detalladamente el vehículo para comprobar que los niveles de aceite sean los adecuados así como que en la varilla no quede ni rastro de gasoil o agua. Enciende el motor y fíjate en si el líquido sube demasiado rápido.

Una vez hayas realizado todas estas comprobaciones, ponte en el asiento del conductor y comprueba personalmente que la caja de cambios y que las marchas funcionen como deben. Asegúrate de que no se produzcan cambios bruscos ni de que esté demasiado fuerte.

Para fijarte en el estado del motor, lo que debes hacer es abatir la cabina y echar un vistazo a los filtros; asegúrate de que sean originales y adecuados para el modelo concreto. Fíjate en que no haya ninguna pérdida de aceite y que no se produzca ningún ruido extraño que pueda llamar tu atención. Si es así, todo apunta a que el vehículo estará en perfecto estado.

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