¿Qué usos tiene el marfil y porqué es tan caro?

Como marfil, según la Real Academia Española de la Lengua, se conoce aquella materia de gran dureza, muy compacta y de color blanco que compone los dientes de los animales vertebrados. Por sus características, tradicionalmente ha sido utilizado para fabricar teclas de piano, dados, bolas de billar, mobiliario, objetos decorativos e imágenes escultóricas. Así, por ejemplo, en la imaginería religiosa el marfil ha sido usado intensamente para crear todo tipo de esculturas. Cristos, vírgenes y santos -y también imágenes veneradas por otras religiones como la budista- se han elaborado con marfil durante siglos y hoy perviven multitud de imágenes realizadas de manera íntegra en este material o únicamente con manos, caras o cabezas elaboradas con él.

En la industria del mueble, de enseres de uso doméstico y de elementos decorativos, el marfil también ha sido utilizado de manera intensa durante siglos con el objetivo de otorgar singular prestancia a las piezas, elaboradas con este material de modo íntegro o incorporando partes talladas en él.

El marfil más utilizado proviene de los colmillos de elefantes, aunque también se ha empleado históricamente el obtendo de los colmillos de las morsas, los dientes del hipopótamo, el colmillo de narval y los dientes del cachalote. Todos ellos han servido para crear auténticas obras de arte entre las que destacan los colmillos directamente tallados.

Con todo, sea cual sea la procedencia, son materiales que proceden de animales en peligro de extinción. Por ello, desde 1989, el comercio de este material está prohibido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. Así, actualmente solo puede encontrarse marfil en bruto en circuitos ilegales, lo que explica el elevado precio de cualquier artículo realizado en marfil o que incorpore este material.

Los sustitutos del marfil

La condición de material escaso (y por ello de alto valor) y, sobre todo, la prohibición del comercio de marfil en bruto decretada a finales de los ochenta, explica el desarrollo de una serie de materiales alternativos. Estos, con características, en parte, similares al marfil, como es el caso del mármol crema marfil, permiten continuar produciendo aquellos bienes de consumo y objetos decorativos en los que el marfil se empleaba.

Así, para la elaboración de teclas de piano, bolas de billar, esculturas decorativas y, también, imágenes religiosas, se ha generalizado el uso de diferentes tipos de plásticos y rocas marmóreas que permiten obtener acabados similares a los que permitiría la utilización del marfil procedente de colmillos e incisivos de animales.

Mármol crema marfil

Una de estas rocas marmóreas es el mármol crema marfil, que se produce en la localidad alicantina de Novelda y es actualmente uno de los mármoles más demandados por la industria de la construcción y la decoración. El mármol crema marfil es, por tanto, uno de los sustitutos más nobles del marfil original.

Si necesita los acabados y la prestancia del marfil para dar a su vivienda el toque de distinción que este otorga pero está comprometido con el respeto a las especies protegidas, no lo dude y confíe en el mármol crema marfil. Es la solución que está usted buscando. Y la tiene aquí, en Alicante.

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