Qfacwin y las ventajas de tener un capturador de pantalla

Existe la posibilidad de capturar la pantalla desde cualquier teclado oprimiendo la tecla “prt sc” o “Print Scrn” según qué teclado, pero disponer de un programa aparte puede resultar mucho mejor. Te lo explicamos aquí.

¿Por qué tener un programa de captura de pantalla?

Si bien es algo que está integrado en cualquier sistema a través del propio teclado, hay algunas ventajas en tener un programa aparte. Este sería el caso del tipo de capturador de pantalla gratis que regalan empresas como Qfacwin.

A veces se requiere algo más que un “pantallazo”, estos programas de terceros poseen más opciones y no solo hace una captura total de la pantalla.

Con un programa externo de captura de pantalla podremos seleccionar el pedazo que queramos recortar, haciendo una selección con el ratón del sitio a capturar. Se puede seleccionar una ventana o toda la pantalla.

Una vez capturada la podemos guardar cómodamente en formato de imagen jpg en cualquier lugar del disco duro de nuestro ordenador.

Sin duda es una fórmula mucho más sencilla que la que trae por defecto el sistema.

Un poco de historia de la captura de pantalla

Es algo que damos por hecho hoy en día, pero en los albores de la informática las capturas de pantalla eran terriblemente difíciles. Era literalmente una captura fotográfica de la misma pantalla usando un dispositivo en forma de cono ajustado a una cámara.

Esta manera artesanal de hacer las capturas tenía un problema y era la frecuencia de refresco o el parpadeo de los monitores de antaño con sus típicas franjas. También pasaba cuando grababas con cámaras, esto dio quebraderos de cabeza a más de un cineasta donde salía un ordenador en escena.

Se necesitaba ajustar la velocidad de la cámara a la hora de hacer la foto sincronizándola con la frecuencia del monitor. Estas fotos servían para mostrar los programas en las revistas de informática de los años ochenta.

Esta complicación hizo que en los siguientes sistemas operativos, como el del MS-DOS, existiera una manera de “volcar” la información de la pantalla que se alojaba en un búfer de información hacía la impresora matricial o impresora de matriz de puntos de nuestro puerto “LPT1”. Después de eso los teclado empezaron a incorporar las típicas teclas de Print.

Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Hoy en día los programas de captura de terceros pueden incorporar programas de edición para editar la captura de pantalla antes de grabarla en diferentes formatos a elegir.

También es posible en algunos programas incluso grabar lo que se está haciendo en la pantalla. Ésta es una herramienta muy útil para las personas que se dedican a la enseñanza. Con ella pueden mostrar, mientras graban y hablan, lo que están haciendo en los programas y así ver en primera persona qué es lo que está tocando y moviendo en cada momento.

Ahora tú decides si quieres usar el botón por defecto o si necesitas una aplicación más potente de captura de pantalla, que en todo caso está disponible de manera gratuita.

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