La dieta mediterránea: escudo del corazón

La dieta mediterránea es una de las más consumidas y saludables de todo el mundo. Una dieta que se basa en la fruta, en el pescado, la verdura y los alimentos sin refinar, y que es toda una referencia nivel mundial, siendo todo un reclamo a la hora de cuidarse y mantenerse bien saludablemente hablando, alejándose de los infartos y los habituales problemas cerebrovasculares.

Y es que hasta aquellas personas que tienen antecedentes familiares con este tipo de problemas podrán beneficiarse de todo lo que ofrece la dieta mediterránea, reduciendo enormemente las posibilidades de sufrir alguno de estos episodios en el futuro, y así lo muestra el último estudio elaborado en nada más y nada menos que en 39 países en todo el mundo.

15.482 personas a estudio

Un estudio que ha mostrado como de cada 100 personas que siguen habitualmente la dieta mediterránea tan solo se daban tres infartos en total, mientras que tras analizar a otras 100 personas que no la seguían, el número de infartos fue 13. En este estudio participaron un total de 15.482 personas con una edad media de 67 años, a las cuales se les pidió que ofreciesen datos relacionados con su alimentación y sus hábitos diarios.

Dependiendo de la información proporcionada se le catalogaba a cada uno con una puntuación en relación a la dieta mediterránea, que podría estar entre el 0 y el 24, en función de la cantidad de alimentos sanos consumidos por cada uno.

Después de más de tres años de seguimiento, el estudio ha servido para ver como 1.588 de las personas sometidas a estudio tuvieron algún problema cardiovascular. La forma de repartir a las personas del estudio en diferentes grupos fue clara. Un 7,3% de las personas estudiadas están incluidas en el grupo de 15 puntos en la dieta mediterránea. En el grupo de entre 12 y 14 se encuentra el 10,5% de las personas, mientras que aquellos que tienen una nota por debajo del 12 representan el 10,8%.

También se pudo comprobar cómo cada punto superior en la dieta mediterránea se asociaba directamente a una reducción del riesgo del 7% de sufrir infartos, ictus o fallecimientos por problemas cardiovasculares.

Tras comprobar que todos los resultados ofrecidos por el estudio resultaron consistentes en todas y cada una de las diferentes regiones analizadas, las próximas investigaciones todo apunta a que estarán encaminadas con el objetivo de poner un mayor énfasis a la hora de alentar a aquellas personas que sufren problemas del corazón.

La intención es animarles a consumir alimentos que resulten más saludables para el corazón, y tratar de no evitar los alimentos saludables en sus dietas diarias. Pero eso no quiere decir que aquellas personas que suelen consumir alimentos poco saludables estén libres.

En dicho estudio lo cierto es que no se encontró ningún problema ni riesgo si éstos se consumen de forma moderada. De todos modos, habrá que esperar unos días para conocer el informe final y ver cómo ha quedado todo.