La bioclimatización de las terrazas llega a los locales de Getafe

La climatización no es algo tan solo de interiores. Además de en nuestras casas o en nuestras oficinas, normalmente, queremos pasar los veranos con una adecuada temperatura en el exterior. Sin embargo, no resulta nada fácil. Y es que, hasta ahora, no ha sido posible llevarse el aire acondicionado fuera, para no sufrir los rigores del sol y las altas temperaturas.

No obstante, existen soluciones, nuevas posibilidades para disfrutar de tu terraza durante las tardes de los meses más cálidos y soleados. Existen alternativas para que puedas pasarte, prácticamente, todo el año haciendo la vida en el exterior.

La bioclimatización en exterior

Los sistemas de climatización externa han avanzado mucho en los últimos tiempos. Ya es habitual ver en las terrazas de los bares desde nebulizadores que reparten agua para rebajar la temperatura, a calefactores que la aumentan en los fríos días de invierno.

Sin embargo, es algo menos habitual ver sistemas de bioclimatización. Estructuras que, sin ningún tipo de insumo, mejoran la temperatura y nos resguardan de las inclemencias meteorológicas, aprovechando el paso del aire a través de ellas.

Las pérgolas bioclimáticas

Imagínate que tienes una estructura en tu terraza o jardín que regula la temperatura, que hace que no te llegue tanta luz o que te protege de la lluvia. Sí, como lo oyes, una superficie que amplía los metros cuadrados de los que puedes disfrutar en tu casa. Eso es lo que te ofrecen las pérgolas bioclimáticas Beldaglass, unas estructuras que presentan un estilismo sumamente cuidado y que, además de mejorar la temperatura, darán un nuevo aspecto más cuidado a tus espacios.

Estas estructuras bioclimáticas tienen una serie de lamas paralelas cuya orientación podrás ir variando, favoreciendo que pase más o menos luz o viento, de tal forma que se modifica la temperatura bajo ellas. Así, si deseas que esté todo opaco, tan solo las tendrás que colocar completamente paralelas. Sin embargo, si quieres que te dé algo más de sol, con solo modificar un poco el ángulo, conseguirás adecuarlas a tu gusto. Por ejemplo, abriéndolas tan solo 5º lograrás que no entre prácticamente luz, pero sí el aire, reduciendo la temperatura y alcanzando el bienestar que deseas. Asimismo, aumentando los grados de separación, harás que entre el sol más, hasta alcanzar un máximo donde pasará completamente la luminosidad, algo ideal para el invierno. Del mismo modo, otra de sus ventajas es que te permiten recoger el agua de lluvia que, a través de una serie de canalones, se acumulará en unos recipientes adecuados a ello. Así, más adelante, la podrás usar para el riego, con el ahorro que te supondrá.

Es cierto que, muy a menudo, no pasamos por nuestra terraza o jardín. La lluvia, el sol y el calor hacen que siempre prefiramos estar en el interior disfrutando del aire acondicionado o de la calefacción. Sin embargo, con las pérgolas bioclimáticas, las inclemencias del tiempo ya no son excusa para disfrutar de estos espacios y redescubrir, a través de una construcción sumamente estética, esos lugares que hemos dejado de lado y con los que ampliaremos la superficie en la que viviremos cada día.

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