El invierno ya no es excusa: las terrazas también son para el frío

¿Quién dijo que las terrazas de los bares únicamente eran para el verano? Sin duda esta es una idea totalmente equivocada, o al menos esa es la sensación que nos ha dado tras darnos una vuelta en pleno invierno y ver como las terrazas de los principales bares de la ciudad estaban hasta arriba.

Y no será precisamente porque haga calor, ya que en un momento en el que frío está golpeando con fuerza, parece que las terrazas están viviendo su particular mes de agosto.

Parece que las ganas de disfrutar del aire libre han vencido al frío, o al menos esa sensación da si echas un vistazo a las terrazas. Y es que no importa que haga frío o calor, ya que las terrazas están hasta arriba y se muestra una tarea realmente complicada conseguir encontrar un hueco libre para sentarte.

El mal tiempo ya no es excusa, y dos son las razones principales que han llevado a que este invierno las terrazas presuman de una imagen más típica del verano. La primera es que hoy en día la mayoría de las terrazas cuentan con calefacción.

Unas estufas de gas que lo cierto es que calientan en abundancia y hacen que realmente apenas notes el frío. No es de extrañar entonces que cada vez sean más los bares que apuesten por la calefacción exterior para sus terrazas.

Y es que además las opciones entre las que elegir a la hora de hacerte con una estufa son innumerables, aunque por lo general las estufas que más vemos y que son más demandadas por los propietarios de los bares y pubs son las estufas de gas y las estufas de infrarrojos.

Aunque todavía mucha gente continúa apostando por las tradicionales estufas de gas exteriores, que aunque no son la opción más moderna ni tampoco la más económica, sí que son las que traen menos complicaciones.

La gente continua fumando

La otra razón por las que las terrazas están hasta arriba está clara; la gente sigue fumando. Y es que desde que entrase en vigor la actual ley que no permite fumar en cualquier establecimiento público, los fumadores han tenido que ingeniárselas teniendo que brindarles batalla al frío.

Y es que es posible que las personas que no son fumadoras no lo entiendan, pero lo cierto es que una persona fumadora, siente todavía más ganas de fumar cuando está en un ambiente agradable y en sociedad mientras están tomando algo.

Por ello es habitual echar un vistazo a las terrazas y darse cuenta de que más del 50% de las personas presentes tienen un cigarro en la mano. Ahora que no se puede fumar dentro de los locales, no queda otra que fumar en la calle, y así lo hacen los fumadores.

Por suerte, ahora disponen de unas estufas que les permiten disfrutar de su cigarro en las mejores condiciones. Algo que hace no demasiados ni siquiera existía y que tampoco se contemplaba como una posibilidad.